Catapulta de Tensión:
Son las que funcionan gracias a que almacenan su energía, al ser tensado un arco de metal, madera o cuerno, y fueron las primeras en hacer su aparición, ya que descienden directamente de los arcos manuales. Algunas catapultas de asalto romanas utilizaban este sistema desde la primera centuria antes de Cristo, con algunas variantes.
Catapultas de Torsión:
Son aquellas que son accionadas gracias a la fuerza almacenada al "torcer", una madeja de cuerdas, tendones o crin de caballo, según la época de que se trate. Los romanos fueron los perfeccionistas de este tipo de catapulta. Algunos ejemplos de este tipo son: Las ballestas romanas, los onagros, el escorpión, etc.
Catapulta de Contrapeso:
Fue un invento aparentemente reciente, por lo menos eso dicen algunos autores, sin embargo no todos coinciden en ello. Esta catapulta medieval funcionaba a base de un contrapeso con una masa muy superior al peso del proyectil, en el caso del "Trebuchet" que variaba de 80 a 100 veces. La ventaja de este tipo de maquina de guerra con respecto a las anteriores, es que podía almacenar la energía sin cambios ni fugas. Cosa que las anteriores no podían, ya que con el tiempo iban perdiendo su fuerza y elasticidad, incluso dañarse si no eran disparadas en un corto periodo de tiempo.
Catapulta de Tracción:
Fue un invento de los chinos que llamaron "Hsuan Feng", Utilizada aproximadamente en el año 200 de nuestra era. Esta catapulta funcionaba a base del impulso humano y su principio es muy parecido al del Trabuchet, es decir, utilizan la palanca y la honda para aumentar la fuerza de salida del proyectil. Esta catapulta fue sin duda el antepasado del Trabuchet, ya que es natural su evolución.